La Parroquia de San Andrés y los primeros libros de registro parroquial

F. Martinez - Libros parroquiales

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En 2015, la Parroquia cumplió al menos 450 años de edad, puesto que desde 1.565 existen Libros de Matrimonio y en 1.567 empiezan los de Libros de Bautismo. La edificación que ahora tenemos como parroquia ha sufrido varias transformaciones a lo largo de su historia pero siempre aparece documentada como de “San Andrés Apóstol”. Por ello podemos afirmar con cierta seguridad que siempre se ha llamado así.

Y situada en la Villa “Fuente Dueña”, escrito de forma separada. Es a partir del año 1.606 cuando se le añade el “de Tajo” después de las dos palabras y es entonces cuando pasa a escribirse todo junto Fuentidueña con el “apellido” de Tajo.

Todo parece indicar que antes de la fecha ya existía la parroquia, porque el hecho de que tengamos los libros sólo a partir de 1.565 y no antes, se debe fundamentalmente a que la obligación de inscribir las bodas se establece en el en la Sesión XXIV del Concilio de Trento, celebrada el 11 de noviembre de 1.563, en el Decreto sobre la reforma del matrimonio, Cap.I donde dice: “Tenga el párroco un libro en que escriba los nombres de los contrayentes y de los testigos, el día y lugar en que se contrajo el Matrimonio, y guarde él mismo cuidadosamente este libro”. A pesar de todo, en algunas parroquias de importancia ya se inscribían los matrimonios. En Fuentidueña se empezó a llevar a cabo este registro después del Concilio, concretamente dos años después, puesto que ya era norma para todo el orbe católico.

Posteriormente se amplía esta práctica al registro de los bautizados por una importancia similar y, en un tercer momento, a los difuntos. En nuestro caso es obvio que no han existido libros anteriores, pues todos llevan el nombre de “Tomo 1”, cada cual en su registro. El primero de ellos es el Libro de Matrimonios, que empieza con una línea peculiar, diciendo: “en memoria de las personas veladas en el año sesenta y cinco”. La palabra “veladas” hace alusión al gesto de unir al hombre y la mujer poniéndole un velo o paño sobre los hombros y la cabeza, según la costumbre hispanomozárabe que, aunque está en desuso, sigue vigente en la fórmula tercera del ritual de matrimonio.

La primera boda registrada sea del 15 de enero de 1.565. Los contrayentes fueron Francisco López y Juana Delares. El Libro de Bautismos comienza en el año 1.567, siendo el primer bautismo el 15 de noviembre de 1.567, de una niña llamada Margarita Martínez, hija de Francisco y María Magdalena. El primer entierro es imposible encontrarlo, debido a que el libro de difuntos ha sufrido daños y el primer entierro registrado es el n.º 24 del año 1.581, lo que implica que hubo registro en ese primer libro de otros veintitrés entierros anteriores. Además, los primeros registros son parcialmente ilegibles, siendo imposible leerlos en su totalidad.

Esto hace ver lo frágil que son estos primeros libros, conservados gracias al párroco Rafael Sutil, que los encuaderno en 1.817, conservando para nosotros estas joyas de la historia de nuestra parroquia.

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