Hay tiempos tristes

0 188

Mª Luz Domínguez

Hay tiempos tristes cuando ves marchar a gente cercana a la que aún no debería haberle tocado. la pena se vive de la forma más personal. Nos quedan los recuerdos y en ocasiones quedan los valores que esa gente te deja que no son más que hechos de los que debemos aprender.


A ti M.ª José, cuando llegue mayo Alarilla verá que entre sus hijos de Fuentidueña falta una voz que la cantaba. La tuya. Una voz que también sonó en fiestas con el “Más que dos” hace unas décadas en los bailes en los que disfrutamos tanto. No hay momento más alegre que el relacionado con la música por eso es estupendo recordar todo lo que nos transmitiste con ella. Fue tu afición y la transmitiste en tu profesión.


Hoy dejas a aquellos “Guajes” un poco más huérfanos, los que no se acostumbrarán nunca a estas últimas injustas despedidas de sus amigos.
Aquí se queda tu ejemplo de fuerza de voluntad ante lo que te tocó vivir en los últimos tiempos. Nos dejas el recuerdo de tu sonrisa cuando te veíamos. Tu voz se apagó, pero tu recuerdo seguirá vivo siempre en tu familia.


Antonio, viniste de Cantarranas a estas tierras castellanas. allí en tu barrio horcajeño seguirán resonando cada siete de diciembre los vítores de los tuyos al estandarte de la Inmaculada. Esa familia, grande de número y de corazón, con la que disfrutaste de buenos momentos y a los que un día transmitiste origen y tradición, base imprescindible de la vida.


Mil ejemplos podían poner de tu barcelonismo puro. Ser aficionado a un deporte es fácil, pero ser constante e integro no lo es tanto. La afición futbolística de la familia Chelle es un banderín muy blanco…pero en la excepción estaba tu parte blaugrana. No conozco culés más fieles que tú y tu Susana. A eso, como a tu Barça, en ocasiones, es difícil ganaros.


Demostraste el valor de la amistad, pero de la verdadera. Compartiste con tu amigo, mi padre, ratitos de aperitivo, de charlas rutinarias, de pequeños momentos que perviven para siempre. desde los primeros tiempos hasta la despedida. Nada volvió a ser como antes. No. Pero nuestro agradecimiento por esa amistad será eterno.


Hay tiempos tristes, estos sin vosotros. Hoy nos quedamos un poco más rotos, un poco más solos.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio web usa cookies para mejorar tu experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar Leer más