Adiós a Carmen González, la residente más longeva de la Fundación Manzanares

13

MLuz Domínguez


Aquel 26 de junio de 1917 España estaba bajo el reinado de Alfonso XIII. El país comenzaba a sufrir una crisis militar, política y social que se enmarcaría después en la denominada Crisis de la Restauración Histórica. Ese mismo día en Fuentidueña nacía Carmen González. 103 años después y un día, el 27 de junio de 2020 fallecía también en nuestra localidad en la Residencia de Ancianos Fundación Manzanares. Era, hasta la fecha, la residente que más años ha estado en el centro. Una vida tan plena como esos más de 37.000 días que la han compuesto.

La pandemia del coronavirus nos dejó la asignatura, ya pendiente para siempre, de una entrevista para recordar aquellos días de infancia y juventud por las calles de su pueblo, siendo ella testigo vital del paso del tiempo.
Carmen se casó con Jesús Varela y fue una de aquellas pocas mujeres que en esa época se sacó el carnet de conducir. Su última etapa vital la pasó en la Residencia, un lugar con el que tuvo relación directa desde antes de ser residente. Son muchas las Religiosas que a lo largo de estos años han compartido su vida y su trabajo con ella. Ellas nos han contado como las ayudó y puso a su disposición su casa y sus medios desde el primer día.
A finales de octubre del año 1989 llegaron a Fuentidueña las cuatro Religiosas de la Orden de Jesus y María para organizar la apertura de la Residencia. Las Hermanas conocieron a Carmen en esos primeros días de su llegada al pueblo. Desde entonces se ofreció para ayudarlas en lo que las hiciera falta. Nos cuentan como anécdota que la comentaron por casualidad que la ropa negra que vestían se las quedaba con un ligero blanqueo. Ella les informó de que era por la cantidad de cal que llevaba el agua por entonces. Como aun no podían lavar a no ser a mano, Carmen se llevaba batas y sábanas a su casa a lavar y las devolvía en bandeja planchadas con mucho detalle. Además, cuando supo que el día de la Inmaculada para la Congregación era la fiesta principal preparó una comida especial para que las Hermanas lo celebraran ya que aun el centro no funcionaba.

El 30 de marzo de 1990 la Residencia se inauguraba y el 5 de abril de ese mismo año entraron los primeros residentes al centro. Poco a poco fueron ingresando más hasta completar el medio centenar de plazas de las que disponía.Carmen decidió solicitar el ingreso, el documento que lo atestigua está fechado en octubre del año 1990. Su entrada fue en enero de 1992.

En todo este tiempo ha gozado de una magnifica salud y una lucidez mental que ha tenido hasta el final de sus días. Colaboraba activamente en pequeñas tareas domésticas y disfrutaba de las festividades y de las actividades que se programaban en el centro.

En 2017, hace tres años, celebró su 100 cumpleaños por todo lo alto compartiendo celebración con las Hermanas, residentes, empleadas, familiares, amigos. No faltó la tarta y el ramo de flores entregado desde el Ayuntamiento. Además sonó la canción de Cumpleaños feliz interpretada por la Banda de Música.

Quienes la conocieron personalmente la definen como una mujer educada, elegante, respetuosa, trabajadora, ordenada y quizás algo presumida. Pero si por algo se puede definir fue porque tuvo una vida totalmente plena.

× ¡Escríbenos por Whatsapp!