La gran conjunción de Júpiter y Saturno

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Pedro Mora

Hoy la Tierra y los Cielos me sonríen, hoy llega al fondo de mi alma el Sol. Hoy la he visto…, la he visto y me ha mirado…, ¡Hoy creo en Dios! -Gustavo A. Becquer-.
En todos los medios se anunciaba la Gran Conjunción de Júpiter y Saturn,o dos de los planetas más importantes de nuestro Sistema Solar. Se verán muy cerca. El evento astronómico ya es especial en sí mismo sin necesidad de envolverlo en misterio alguno. Según los astrólogos, los dos planetas no habían estado juntos desde hacía 400 años.
Cada 20 años Júpiter alcanza a Saturno en su órbita alrededor del Sol. Visto desde la Tierra los tres planetas se, alinean provocando lo que denominan los astrólogos una conjunción planetaria. Júpiter y Saturno nos dicen que no habían estado tan cerca desde hace 400 años y han pasado 800 años desde que esta conjunción se produjera por la noche, lo que en esta ocasión cualquier persona desde cualquier lugar del mundo podría ser testigo de ese encuentro inaudito.
Con ilusión espere al lunes 21 a la puesta del sol, a pesar de que anunciaban que el evento se podría ver directamente sin necesidad de medios especiales. Me preparé mis prismáticos. Tenía escogido el lugar de observación, en mi terraza orientado al noroeste justo al horizonte donde se pone el Sol. Estaba despejado pero cual sería mi frustración cuando de repente subo para situarme y la niebla había inundado todo dejándome envuelto en la penumbra blanca. Esperé pero no había posibilidades, la niebla cada vez era más densa. Frustración.
Bueno, quedaba la posibilidad del día siguiente. El 22 le daban también como posible. Leo “Júpiter y Saturno podrán ser observados usando la Luna como regla de medida y a una quinta parte de su diámetro ¿….? Es una distancia tan pequeña para el ojo humano que nos costará darnos cuenta ya que se trata de dos astros que se anteponen en el espacio, algo que estará al alcance de nuestra visión. Júpiter se sitúa a casi 900 millones de kilómetros y Saturno a más de 1600 millones. La distancia entre ambos planetas es, aproximadamente, cinco veces mayor que la distancia de la Tierra al Sol”
¡Madre mía! ¿Y eso se podrá distinguir así a “Ojo de buen cubero”?
El lunes seguí el mismo “protocolo” desde la terraza. Estaba despejado aunque había algunas brumas. Había consultado con el Instituto de Meteorología y el pronóstico daba bancos de niebla en Fuentidueña sobre las 18:00 horas. Bien abrigado y con los prismáticos tenía a la Luna en su cuarto creciente a mi izquierda, (seria esa la regla de orientación). De pronto divisé a Júpiter como se divisa habitualmente, brillante, destacando en el espacio, al lado intuí a Saturno. “Yo los veía, los sentía allí dentro del objetivo de los prismáticos, en la inmensidad del firmamento. Los observaba vacilantes a los dos, como con vida propia, en un vibrar continuo, desprendiendo luz. En esa situación contemplativa es fácil dar rienda suelta a la imaginación. Mientras tanto yo me sentía como si fuera conduciendo una nave espacial; en silencio, como viajando en el espacio, metido en la galaxia, tratando de distinguir las lunas de Júpiter, los anillos de Saturno,…. Pasaba el tiempo y el frío se dejaba sentir. Fueron apareciendo más estrellas, es posible que cada una tenga un sistema solar.
Intentaba imaginar si esta inmensidad espacial viene de la Vía Láctea plagada de inmensos fenómenos astronómicos. ¿Habrá otras civilizaciones que surgieron como la Tierra hace 13.500 millones de años? ¿Estaremos como se ha dicho a 25.000 años luz? ¿Seremos producto de la explosión del Bing Bang y de ahí vendrá nuestro planeta, el Sistema Solar…?
Coincide la Conjunción de Júpiter y Saturno con el Solsticio de Invierno, algo que no se presentaba desde el 16 de julio de 1623 y que no se volverá a observar hasta el 15 de marzo de 2080. Mientras tanto estaremos atentos a otros fenómenos como eclipses de sol, de luna, perseidas, asteroides, equinoccios o lo que nos ofrezca la Astronomía.
La meditación contemplativa ante el Universo me lleva a la teoría de la relatividad cuántica de Einstein, al Universo que describe Hawking… también al Nuevo Testamento, al Génesis, a la Creación… al Creador.

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