Rio Tajo

49

Fernando Perez

Río Tajo: mi señor,
de plata y oro vestido:
en blancos álamos plata,
oro en cereal esplendor
y el muy valioso oro verde:
el aceite sanador.
Tu fuerte, unida corriente,
rompe los cerros bravíos,
se enrosca en altas montañas,
se alaga en extensas vegas
y es, de alimentos vitales,
madre que al pecho nos llevas.
A tus álamos atentos
les cuentas las mil hambrunas
que, a tus hijos harapientos,
pisaron, como aceitunas;
mas, no soltaron su aceite:
persiguen nuevas fortunas.
Larga puntada de acero,
coses montes y llanadas,
trazas brillante sendero
por do corre la cultura
y marcas el firme atajo
a la infinita llanura.
Padre de agua docta y brava,
y, a la vez, muy maternal,
pues tu recoges el llanto
de los hijos que se van
y, con tus manos de plata,
lo llevas hasta la mar.
A tus aguas contribuyo
llorando siempre mi mal,
para que, a la mar serena
me lleves, limpio mortal
y, tu benigna corriente,
haga mi yo, universal.
Señor río: señor mío;
larga puntada de amor
entre los montes bravíos,
las riquísimas llanuras,
las ciudades más hermosas,
los talentos y culturas
y el inmenso mar de sueños
que anega nuestras locuras

×

Powered by WhatsApp Chat

× ¡Escríbenos por Whatsapp!