El trabajo del Labrador Antiguo

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Luis Muñoz

ESTE CONTENIDO HA SIDO PUBLICADO EN LA EDICIÓN IMPRESA DE LA FUENTE DE LA DUEÑA Nº 155.

La vida del labrador
no tiene días de descanso,
hay que preparar el barbecho
para después ir a sembrarlo.


Sobre la tierra mojada
el labrador va sembrando
para hacerlo sobre el surco
que después irá germinando.


El labrador mira al cielo
a ver el tiempo que espera
para que llueva y haga calor
y crezca bien la siembra.


Después de haber cosechado
lo recoge el agostero
con la horca en la galera
para llevarlo a la era.


Qué duro con la hoz segar
y sobre la trilla en la parva
es difícil de aventar
cuando te da el polvo en la cara.


Ya terminó la cosecha,
el grano ya está en la era.
Meter el trigo en el granero
no vaya a ser que ahora llueva.


Qué dura que es la vida
del humilde labrador
siempre deseando y espera
que llueva y haga calor.

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