La vida de una entrenadora de rítmica

0 65

Virginia Cañete

La vida de una entrenadora de rítmica solo la podemos entender nosotras.

Te levantas cada día pensando en todo lo que tienes que montar hoy… En cuántos correos con músicas e inscripciones tienes que enviar, cuántas transferencias para los torneos hacer y cuántas licencias que formalizar, y ¡que no se pase ni una fecha!

Te acuestas cada noche y mientras cierras los ojos, piensas en colaboraciones y pasos rítmicos… Eso cuando no coges el móvil y te pones a ver vídeos imposibles de los mejores equipos internacionales.

La vida de una entrenadora de rítmica no es nada fácil, pensar que mallot le puede sentar bien a tu gimnasta, pero claro, que vaya con su música, la cual también tiene que adaptarse a las cualidades de ésta. Luego viene decorar su aparato, preparar una horquilla que le pegue, elegir un peinado perfecto, hacer la equipación divina y organizar un calendario que varÍa a cada segundo.

A veces también nos toca aguantar locuras de niñas, pero también de padres, aunque a nosotras también nos dan las nuestras de vez en cuando. Viajar cada fin de semana, dejar de lado tu propia vida para estar en todas las competiciones que nos invitan, porque ¡¡¡NOS APUNTAMOS A TODO!!!

ERROR, no dejamos nuestra vida de lado, porque forma parte de ella y solo un@s pocos comparten esta locura y, aunque muchos, no lo entendáis, la rítmica nos enseña también a ser felices y a disfrutar en 90 segundos lo que algunos no consiguen en toda una vida.

Aprendemos a organizar el tiempo de tal manera, que aunque pasemos horas y horas en pabellones y no nos queden energías, siempre hay un poquito más para hacer otros planes.

Y nosotras también sufrimos esos nervios que ellas sienten, y sufrimos el temor a romper corazones tan pequeños que no entienden por qué son ellas las que tienen que quedarse de suplentes, pero sin duda, LO PEOR, son las despedidas y desprenderte de un trocito de tu corazón, momento que llega cuando menos te lo esperas. Este año hemos llorado mucho por las grandes gimnastas que nos dejan. Nueve años de los que no me di cuenta, volaron. ¿Puedo retroceder?

Por cada abrazo, por cada sonrisa, por cada mirada desde el tapiz, por cada medalla, por cada lágrima, por cada una de vosotras, merece la pena.

Os espero en nuestro X ANIVERSARIO.

GRACIAS POR TODO.

Disfrutad del verano.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio web usa cookies para mejorar tu experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar Leer más