Necesitamos una variante entre la M-831 y la M-326

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Luis M. González

La riqueza que produce la Vega del Tajo entre Fuentidueña, Villamanrique y Estremera trae muchas alegrías a estos municipios pero también algunos problemas a los que hay que hacer frente.


Uno de los más notables es el aumento del tráfico pesado por el casco urbano de Fuentidueña. Durante los últimos años, en temporada de mayo a octubre principalmente, se ha agravado considerablemente y está provocando un problema que el Ayuntamiento quiere corregir. La solución, según explicó el Alcalde J. Antonio Domínguez en reunión informativa el 1 de marzo a los vecinos, pasa por exigir a la Dirección General de Carreteras una variante a la A-3 que evite el tránsito de camiones por la Avda. Elena Soriano del municipio. Esta es la antigua N-3, que desde el año 1993 es de titularidad municipal. En aquel entonces Carreteras cedió la titularidad al Ayuntamiento. El Consistorio no aceptó por lo que supondría para las arcas municipales su mantenimiento y conservación “pero en Carreteras no consta, dice el Alcalde, documento que acredite el acuerdo de Pleno”. El hecho se hace más patente cuando en 2007 la D.G. de Carreteras deja de hacer el mantenimiento de la vía, continuó exponiendo el Alcalde en la reunión.


Desde 2015 hasta ahora el Ayuntamiento ha mantenido varias reuniones con los diversos directores de Carreteras solicitando una respuesta convincente para solucionar el problema del tráfico pesado por el casco urbano de Fuentidueña. En marzo de 2017 se presentó un proyecto rescatado de anteriores equipos de gobierno. La variante a la 831 desviaría el tráfico pesado sorteando el Cementerio Municipal y bajaría por la finca de El Monte hasta la carretera de Villamanrique.


El proyecto quedó en archivo hasta la reunión del 31 de mayo de 2018. En esa reunión el D. G. de Carreteras estimó una inversión de entre cinco y seis millones de euros para realizar estudios y obras, continuó diciendo el Alcalde.


Ante la no respuesta por parte de Carreteras, las visitas a la Dirección General de Carreteras han seguido realizándose. En febrero de 2019 y en enero 2020 han sido las últimas. La solución no se concreta y el problema se agrava más cuando en la vía de servicio de Villarejo se colocó hace un año la señal que encamina a Fuentidueña el tráfico pesado que va con dirección a Villamanrique.


Así las cosas no se preveé una respuesta rápida que solucione el problema para la campaña agrícola que está a punto de comenzar. “De momento el tema se llevará a la Asamblea de Madrid el próximo 6 de marzo. “Sí no recibimos respuesta y no nos dan una solución al problema quizás tengamos que cortar la carretera”, dijo el Alcalde a los vecinos que asistieron a la reunión

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