Nuestros héroes

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P. Mora


“A los hospitales llegaban enfermos como si de heridos de guerra se tratara. Al no haber previsiones no hay medios de contención para tratar a todos los pacientes ni protección para los sanitarios. De ahí nace la desesperación, la indignación, la impotencia, la angustia, de los profesionales sanitarios al no poder atajar lo que nos venía encima. Vimos morir a los enfermos y contaminarse y morir a nuestros propios compañeros. Doblamos turnos y agotados nos fuimos a casa para volver sin apenas dormir sabiendo lo que dejamos. Todo ha sido una locura”, me dice Ana Sánchez.
Ahí ha estado Ana Sánchez Fructuoso, Jefe del Servicio de Nefrología del Hospital San Carlos, una profesional testigo de lo que ha acontecido en estos tres meses junto a su Equipo y otros tantos y tantos anónimos que dan fe con lágrimas en los ojos de su dolorosa experiencia. Se iban a casa, con los enfermos en la cabeza.
Ana hizo el MIR y eligió la especialidad de Nefrología que diagnostica las enfermedades de patología renal, diálisis y trasplantes. Tiene un amplio historial de lo realizado en los años que lleva al frente del Equipo Profesional con el que toma las decisiones, del cual se siente muy satisfecha y orgullosa, sobre todo cuando “te encuentras con antiguos pacientes y vienen a darte las gracias. Te sientes un poco Dios cuando te dicen “Ud. me dio la vida”.
Me dice que “En una situación normal hay días que me voy a casa fatal si dejo algún enfermo complicado. En cambio, si tengo alguno que va bien me voy contenta. Alguna vez se me han saltado las lágrimas de alegría, de satisfacción, orgullosa del trabajo junto a mi Equipo”.
Todavía ahora se refleja en su rostro la angustia sufrida con esta “debacle” de la Pandemia y comenta temerosa de lo que pueda acontecer con los rebrotes. Ha estado confinada solo entre el hospital y su casa por temor a poder contagiar a su familia solo pensando en lo que se dejaba en el hospital. Ahora respira…
Ana Sánchez es de Fuentidueña, aquí tiene su casa y viene cuando puede a descansar de sus quehaceres profesionales “De casta le viene al…” su padre Felipe Sánchez fue ATS, Practicante se decía entonces, aquí tenía su consulta, también era Comadrón. Desde muy joven asistió a las madres en su casa para que alumbrasen niñas y niños al mundo.
En el Homenaje de Estado a las Víctimas y a Todos y Todas los que han participado en la asistencia a los enfermos el día 16 en el Patio de Armas del Palacio Real, me emocionó especialmente el discurso de la enfermera Aroa López del Hospital Vall d´Hebron. Dijo con toda humildad “No somos Héroes, somos Profesionales” y “

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