Año 1883. Normativa para la Nochebuena en la Villa de Fuentidueña

66

MLuz D

Acabamos de dejar atrás un año difícil marcado por nuevas normas y estados de excepción que hoy siguen vigentes. Unas normas que marcan la vida diaria y que debemos cumplir por un bien tan importante, en este caso, como es el de la salud.
Hablando de normas echamos la vista atrás para recordar las vigentes en Fuentidueña allá por 1883. Y de ellas nos fijaremos en las que regían en Navidad y muy parecidas y por eso incluidas también las de Semana Santa.
Las Ordenanzas de la Villa de 1883 redactadas por el entonces secretario Raimundo Sánchez Cámara bajo la Alcaldía de Julián Domínguez decían en el artículo 8 que en la noche de Navidad se podía circular por las calles de Fuentidueña con instrumentos musicales, “propios de la fiesta, músicas y regocijos”. Eso sí, sin cometer excesos que afectasen “al decoro de las familias”.
En el artículo 9 regulaban la libre voluntariedad de acudir a los actos religiosos programados por la festividad tanto de Navidad o de Semana Santa. Eso sí, si se acudía a los mismos había que guardar respeto. No se podían cometer “ruidos, escándalos u otro cualquier acto que produzca distracción de los fieles y sean causa de quitar la devoción […]”. Avisando de castigos si no se cumplían estas disposiciones.
Para convivir siempre hemos necesitado normas y reglas que indiquen lo que está permitido e impidan que nos perjudiquemos unos a otros, ahí quedan las de otra época.

× ¡Escríbenos por Whatsapp!